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Lancelot en Italia

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Lancelot, 28º-7º ha sido traducido recientemente al italiano, en una bonita edición. El traductor es Alessandro Gianetti, y la editorial Arkadia Editores. lancillotto 28º-7º

El rayo en descanso

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Una de las reseñas más inesperadas de Lancelot, 28º-7º es la que hizo Marcel Brion en Les Nouvelles Littéraires , dada su categoría de ensayista (fue también un excelente novelista). Hace poco, al repasar los grandes libros sobre el romanticismo (Brion, Bloom, Béguin, Bowra), encontré, en La atracción del abismo de Rafael Argullol, bello ensayo sobre la pintura romántica, la información de que para Brion “el cuadro más romántico del romanticismo” era Un rayo de Carl Blechen. Este cuadro fue destruido (con algo de humor negro, en un incendio, el del Palacio del Hielo de Munich, en 1931), pero se conserva esta reproducción, que al instante me hizo pensar en la reunión de criminales de “ Parade ”, y más exactamente en el tercer asesino, el “rayo en descanso”, cuya víctima fue un “joven de veinticuatro años, hijo único de viejos campesinos, que había terminado hacía dos días su carrera de ingeniero electricista”.

La poesía de José Duna

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Si en el mundo moderno la poesía (verbal o no) se ha convertido en lo secreto por excelencia, no es de sorprender que sea en ella donde encontramos las figuras más insólitas y originales. José Duna es sin duda el más enigmático de los poetas canarios, si es que se le puede asignar ese gentilicio. Dado a conocer a través de la revista ultraminoritaria  Insolación , en el almanaque que a ella se consagró podemos encontrar numerosos poemas suyos (páginas 157-235), entre ellos los de la serie cinéfila sunset blvd  y los que inician su recurso de las ilustraciones fotográficas propias. Ya en 2021 da a la luz sanatorio san antonio , y recién sale de la imprenta, en no menos primorosa edición, la obra titulada d h b . ¿Y Agustín Espinosa? En primer lugar, José Duna es, como Espinosa, un becqueriano recalcitrante, y la primera parte de  d h b  no solo se abre con la serie hacia bécquer (ocho poemas inspirados en las leyendas, el último también "hacia cirlot", porque Cirlot n...

Las nubes de André Derain

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Al final de su "Ensayo de una estética del Valle" (1927), Agustín Espinosa imagina una estatua del Nietzsche esteta "hecha con sombras de nubes deriánicas sobre la pantalla esmeralda mar en tierra del platanar". Aunque muchas de sus referencias plásticas de los años 20 parten del Realismo mágico de Franz Roh, que tanto influyó en España, en este caso es a otros cuadros de André Derain donde va a buscar las nubes nietzcheanas. Uno de los que más nos sorprenden es este de las salinas de Noirmoutier, por su coincidencia con uno de los paisajes más característicos de la isla a que poco después dedicaría Espinosa su libro: Aunque sin nubes, más cercano a Lancelot  está este dibujo, cuya datación tampoco conocemos: En la "nueva literatura" canaria, Derain nos suena ante todo por el artículo que Ernesto Pestana, el mejor amigo de Espinosa, le dedicó en 1929 y que reproduzco de la edición de Nilo Palenzuela: Las obras de Derain a que Ernesto Pestana alude en la se...

"Crimen", "Lancelot"

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Se ha publicado en Peter Lang una  recopilación de ensayos  sobre el surrealismo que incluye buenos artículos sobre Agustín Espinosa y el surrealismo canario. Vanessa Rosa Serafín se ocupa de  Crimen , Patricia Pareja (coeditora del volumen y autora de muchos trabajos brillantes sobre el surrealismo) relaciona a los canarios con la exposición del grupo belga de La Louvière en 1935, Marta Gómez González con los surrealistas de la coetánea Checoslovaquia y el poeta y ensayista Isidro Hernández enfoca las decalcomanías de Domínguez en tanto origen del "automatismo absoluto". Por otra parte, Melchor López acaba de publicar su segundo "cuaderno de Lanzarote", que presenta como cierre de su trayectoria poética. Su título:  Para llegar a Samarín .  No sorprende que surjan algunas referencias espinosistas (puesto que ya estaban presentes en sus poemarios anteriores), y desde el comienzo, con el poema "El camello hacia el abismo", un camello liberado de su arado. ...

Emeterio Gutiérrez Albelo: "Film vampíresco"

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Aunque Agustín Espinosa, en su extraordinaria reseña de Romanticismo y cuenta nueva ,   no sitúa "Film vampírico" en la élite de los poemas que componen el libro, sí que se trata de uno de los más memorables. Hoy nos permite dos curiosas calas.  En el número 4 de Documents (septiembre de 1929), el "Diccionario" de Bataille dedica una entrada al vocablo "Ojo". Georges Sebbag, en el ensayo que le ha dedicado a la revista, tampoco deja escapar su importancia, tratándose de un motivo bien estudiado en áreas surrealistas por los "casos" Apollinaire / Chirico y Brauner / Domínguez, para no hablar de la secuencia inicial de Un perro andaluz o de la Historia del ojo del propio Bataille. En abril de 1933, Emeterio Gutiérrez Albelo publica en el número 14 de Gaceta de Arte el poema a que nos referimos, que luego formará parte de la sección "El rincón de las figuras" de Romanticismo y cuenta nueva . La imagen inicial es bastante probable que s...

Lo que el poeta Melchor López vio en Lanzarote

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Melchor López es uno de los poetas más valiosos que hay en Canarias, con una depurada trayectoria iniciada en 1995 con Altos del sol y continuada en 1997 con El estilista , en 2003 con Oriental , en 2006 con Fama del día seguido de Escrito en Arrieta , en 2013 con De la tiniebla (dibujos de Stipo Pranyko), en 2014 con Dos danzas , en 2018 Según la luz , en 2020 con Niño  y en 2021 con Cuaderno de Cabo Verde , a la espera de que aparezca Para llegar a Samarín , título con el que piensa cerrar su aventura poética, lo que es un propósito no muy de nuestro agrado si tenemos en cuenta que Melchor López nació en 1965 y se encuentra en plenitud de facultades. Esto de nacer lo hizo en la Isla Baja tinerfeña (Los Silos), pero desde hace unos cuantos lustros reside en Lanzarote, cerca de los Jameos del Agua y más concretamente en el cuello marino de la "isla potra" de Agustín Espinosa. Muy interesado por la obra de Espinosa, animó hace unos cuantos años la Bienal dedicada a nuestro esc...

Agustín Miranda Junco

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Ya era Agustín Espinosa un escritor hecho y derecho cuando surgió en La Rosa de los Vientos  Agustín Miranda Junco, colaborando en ella con poemas y firmando el célebre manifiesto del grupo, pese a que solo tenía dieciciete años. También aparece en "La Nueva Literatura" y lee poemas con sus amigos, entre los cuales no parece haberse encontrado Emeterio Gutiérrez Albelo, quien le dedicará un mordaz poema. Miranda Junco pronto se envereda por los caminos de la crítica, convirtiéndose en un habitual de la exigente Revista de Occidente . Hizo amistad entrañable con Espinosa, tanta como Pestana o Emeterio, y se encontrarán con frecuencia en Madrid, a donde Agustín Miranda se trasladó. Recordemos que Espinosa le dedicó en 1929 el delicioso artículo "Óptica de Agustín Miranda" (firmado en febrero en Arrecife), en que fabulaba a partir del manuscrito de su poemario Tiovivo de las vacaciones , que nunca vería la luz. Esto viene a cuento de que se acaban de publicar sus Carta...

Espinosa, por Nilo Palenzuela

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Acaba de publicarse un brillante trabajo de Nilo Palenzuela, fino estudioso de la obra de Agustín Espinosa y editor de Lancelot , originado en una conferencia impartida hace un par de años en la Universidad de La Laguna. Aunque está incluido en el colectivo Bajo el signo de Espinosa , ofrece el interés de poderse leer en papel, que es lo filológico, y no esa miseria de revistas universitarias que, en tiempos de facilidad editorial como no han existido nunca, prefieren el miserabilismo de lo exclusivo virtual.

El exvoto perdido

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Aunque quería que la entrada del número dedicado por la Revista de Filología a Agustín Espinosa durara en cabecera bastante tiempo, ya estaba pensando hace un par de semanas incluir una nota sobre André Derain y Espinosa. El día en que decido hacerlo (pero al final me olvido), por la noche tengo un sueño curioso. Voy en guagua, con poca gente. Al subir una calle empinada, la guagua se queda atascada. El chófer se marcha y vuelve con cosas para los pasajeros. A mí me da la reproducción a gran tamaño y en colores de la estampa de un exvoto en que se ve la isla de Lanzarote (aunque su forma parece más bien una mixtura de Lanzarote y Tenerife) con la Virgen arriba y debajo campesinos arando con camellos. Los camellos son como el que dibujó Espinosa en el “Elogio de la cisterna con sol”, pero los personajes hacen pensar a la vez en los que hace unos días vi en una revista donde venían unas acuarelas de Jean-Claude Silbermann y en los de las pinturas y dibujos de Guy Girard (ambos son figura...

“Bajo el signo de Espinosa”

Ese es el título del número que la Revista de Filología de la Universidad de La Laguna ha dedicado a Agustín Espinosa. Coordina Isabel Castells, quien ya organizó una espléndida exposición en la Biblioteca de dicha universidad. Se trata sin duda de una publicación muy importante, y aunque es de lamentar que no se imprima la revista (miserias universitarias), sí es asequible en el siguiente enlace: bajo el signo de espinosa

“La casa de Tócame Roque”, editada por Roberto García de Mesa

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  Roberto García de Mesa, incansable en su actividad tanto ensayística como creativa, acaba de publicar una edición crítica de La casa de Tócame Roque . Como es sabido, se trata de un texto difícil de presentar, dado que su autor nunca llegó a rematarlo, hay manuscritos diferentes y se han perdido partes importantes. Incluso, en sus dudas, Espinosa llegó a convertir el acto primero, “Maternidad” (título más que sarcástico), en obra independiente. La edición es impecable, y sin atiborrar a notas el texto. El estudio inicial traza la biografía del escritor para sin dilaciones centrarse en la materia genérica. Como acontece con la pintura o el cine, más que de teatro surrealista hay que hablar del surrealismo y el teatro. La casa de Tócame Roque , en la literatura española, aparecería como un verdadero hapax si no fuera por el Hamlet de Pepín Bello y Luis Buñuel, que pertenece a la década anterior (1927). Roberto García de Mesa indaga las relaciones intertextuales con esa pieza, pe...

Agustín Espinosa, visto por Alberto Mayol

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Este collage dedicado a Agustín Espinosa pertenece a una serie de 21 homenajes que Alberto Mayol Sánchez, artista de Barcelona, ha realizado en estos últimos meses. En mi blog de surrealismo puede verse el conjunto de dicha serie en que ha quedado ubicado Agustín Espinosa junto a otros veinte notables del surrealismo y a algunos de sus principales antecedentes. tarot de ases de alberto mayol

Realejo Bajo

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La tumba de Agustín Espinosa ha sido rehabilitada por iniciativa de su hijo, Agustín Espinosa Boissier. El escultor Julio Espinosa Hernández es quien ha realizado el bello trabajo que puede apreciarse en estas fotos sacadas por el propio don Agustín. Allá por los años 80, con dos amigos estuvimos varias veces en el cementerio del Realejo Bajo para dejar allí unas flores, e incluso hicimos varias lecturas de capítulos de Crimen , entre ellos sin duda el “Epílogo en la isla de las maldiciones”. Al principio no sabía yo dónde estaba enterrado Agustín Espinosa, por lo que primero buscamos en el Puerto de la Cruz y luego en el Realejo Alto. Al fin debí averiguarlo, puesto que los tres amigos visitamos el camposanto del Realejo Bajo ya totalmente persuadidos de que estaba allí su tumba, que fui yo por cierto, de los tres, quien por fin la encontró, identificando su nombre en la bonita cruz de madera clavada en la tierra. Llamaba la atención por su sencillez en un espacio de pueblo rural ...

Claude Lorrain, en su taller africano

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  En tiempos de Agustín Espinosa, Claude  Lorrain era llamado en España Claudio de Lorena. Eran épocas más pujantes de nuestra lengua, aunque ya no tanta como cuando Quevedo llamaba a Montaigne Miguel de la Montaña. E n la preciosa página acróstica que abre “Puerto de Naos”, Espinosa convierte el Puerto de Naos en un “Taller de Lorena”:   P ensión de veleros. Ú lcera de Debly. E xposición de mástiles. R edondel azul plata. T aller de Lorena. O asis del océano. D iccionario de jarcias. E spejito de calle, de la luna. N iñez de lago. A prendiz de puerto. O ficina de África. S abañón endémico del Atlántico. Ángel Valbuena, en su celebrada conferencia sobre la poesía canaria, que como es sabido impartió al comienzo del curso universitario canario de 1926, comparaba al mar porteño de Tomás Morales a los setecentistas “puertos de Claudio de Lorena”. Agustín Espinosa, en su breve reseña de El caracol encantado , incluida en el número inaugural de La...

póker pictórico y pareja de ases

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Siempre atento a las artes plásticas, Agustín Espinosa alude con frecuencia en sus escritos a obras pictóricas. En su artículo sobre la poesía de su amigo y discípulo Agustín Miranda, “Óptica de Agustín Miranda”, Espinosa dice que su carnaval no es el de Goya, sino un carnaval “de colores más alegres”, el del Tiovivo de Spies y el Concierto infantil de Makowski. Ambas obras las ha visto Espinosa en el influyentísimo libro de Franz Roh Realismo mágico , obra de 1925 que Fernando Vela había traducido en las ediciones de Revista de Occidente dos años después. Helas aquí a todo color: El Tiovivo de Spies, visto sin duda en el mismo libro, influyó tanto en los cuadros de verbenas de Maruja Mallo (sobre quien, como sabemos, se proyectó un libro de cuarenta reproducciones con prólogo de Espinosa, que iba a aparecer en la misma editorial de Lancelot ) como en Un mundo de Ángeles Santos. A Un mundo , óleo de 1929, se refiere Emeterio Gutiérrez Albelo en uno de sus típicos incisos parenté...

Espinosa y Rilke

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Hemos sabido recientemente, merced a un envío de Joaquín Espinosa, nieto del escritor, que Espinosa comenzó a traducir los Cuadernos de Malte Laurids Brigge , lo que muestra una vez más la posición de avanzadilla que Espinosa siempre tuvo. Aunque esta obra se publicó en 1910, su gran influencia la tuvo en la época existencialista, incluyendo la huella en La náusea de Sartre. Prosas de Rilke hay en el número 5 de “La nueva literatura” (1928), y Espinosa cita a Rilke en su conferencia “Sangre de España”. En su artículo sobre Espinosa, Sebastián de la Nuez da una lista de obras que su profesor y maestro le daba a leer en los años bélicos, incluyendo los Cuadernos de Malte Laurids Brigge . Debe llamarse la atención sobre el contenido fuertemente antirreligioso del libro, que lo hace sin duda nada recomendable por aquellos años. La primera traducción de la obra de Rilke apareció en Losada, o sea en Buenos Aires, el año 1941, y no fue obra de un pajullo, sino de Francisco Ayala. Llevaba un ...

Agosto de 1936 - Julio de 1938

En ocasiones he sido sometido a juicio por haber cometido el crimen de  no haber publicado y/o estudiado los artículos falangistas de Agustín Espinosa. Esta acusación es absurda cuando no maligna (depende del talante de la persona). Cada uno estudia y publica lo que le place, y a nadie se le ocurriría criticar a un estudioso del Aragon surrealista porque no se ocupa de la basura realista-socialista que perpetró después, o a un crítico de arte que investiga al Dalí de sus buenos tiempos porque no hace lo mismo con su aberrante época de Ávida Dollars. Es verdad de perogrullo que el Aragon estalinista seguía siendo brillante y que Dalí seguía conservando su buen oficio y su paranoia crítica (y hasta su genio, en sus múltiples declaraciones hilarantes y muchas veces certeras), como Espinosa el esplendor tan peculiar de su prosa, pero de ahí a defender la unidad de su trayectoria va un trecho que implica la total confusión o pérdida de valores. Dejan pues de estar “ocultos” los esc...